jueves, 14 de noviembre de 2013

Una Partida



Miles de naves habían llegado al sistema solar desde que la Cruz del Sur partiera de la Tierra a su batalla en la órbita de Saturno. No todas llegaron el mismo día, pero para el Primero del Año del 2045 iba a ver una concentración militar como no se veía desde hacía 33 años.  Muchas eran naves zentraedi , la mayoría auxiliares de la UN Spacy, tripuladas por gente aún macronizada y no del todo deculturada, llamadas por el ahora Almirante Sterling para ayudar en la protección del Sistema Solar, ahora  que la presencia del Satélite Fábrica permitía un lugar, si bien extremadamente limitado, donde atender a los posibles heridos macronizados y reparar con facilidad las naves averiadas. Para algunos políticos de la Tierra, sin embargo, aquel flujo era a la vez una demostración de poder hacia los Soviéticos –de quien muchos oficiales de la UN Spacy sospechaban que estuvieran involucrados en el apoyo a las fueras terroristas Anti-UN –, como una velada presión para que la Tierra decidiera su posición y se uniera finalmente a la UN Spacy. Pero estas no eran las únicas naves que llegaban; la flota colonizadora Macross 7, que estaba programada para zarpar en poco tiempo y que había sido asignada al comando del Almirante Sterling, también se reunía en órbita a la Luna, por pedido Max, que había aprovechado para sacar de los diques numerosas naves en desuso,  requisándolas para su flota colonizadora pero luego cediéndolas, con un poco de papeleo, a la REF, no sólo naves de combate sino gran cantidad de naves utilitarias. Su flota colonizadora propiamente dicha, sin embargo, seguía acumulándose en su lugar de reunión, esperando zarpar. También, naves soviéticas, estacionadas en otros mundos, habían venido a colaborar en la defensa de Marte y Titán, algunas de ellas naves zentraedi ligeramente modificadas, y otras grandes “SkyFurnaces”.  Finalmente, numerosas naves con tripulaciones mercenarias,  zentraedi o humanas habían llegado por ofrecimiento del gobierno Unido de la Tierra o la ISIS, para sumarse a las operaciones militares.
Aunque no todas las naves eran estrictamente militares, su presencia hizo que la bestial y desigual batalla que libraran la Cruz del Sur y la Ernesto Guevara contra el grueso de la Flota de bloqueo “durmiente” Haydonita, terminara muy mal para esta, pues todas las naves dadas a la fuga o averiadas después de la heroica resistencia de las dos naves humanas fueron perseguidas y exterminadas. Sin directivas y atacando por desesperación, todos esos Haydonitas se convirtieron en presas fáciles de un operativo de cacería al nivel de todo el Sistema, en espera de una nueva oleada enemiga, si es que se producía. La presencia de la Embajadora Sferiana, sin embargo, sirvió de excusa para que el Alto Mando de la UN Spacy comenzara por su cuenta las hostilidades contra Haydon, con el pretexto de ofrecer ayuda humanitaria a los silicoides. Pasando por alto a su autoridad política y utilizando, justamente por eso, más que nada auxiliares Zentraedi y voluntarios de la UN Spacy, el Comandante Breetai asumía personalmente el mando de una misión que parecía más de destrucción que de rescate. 

Max Sterling, por el contrario, a quien la tripulación de la Cruz del Sur le había pedido que se encargara de aquella misión, se debatía entre esto y sus planes personales de abandonar la línea de frente por el momento, por lo que no discutió demasiado la decisión de Breetai de ponerse al mando él mismo, otra vez. Por fin, ese mismo día, se decidió; escribió entonces, a su amigo personal Mark Wright, la siguiente misiva que le llegó por el canal habitual que ambos utilizaban para comunicarse, y también con Richard hunter:

“Mark:
Te pido disculpas por despedirme de esta manera, pero he tomado una decisión y voy a seguir adelante con ella. Hace 25 años me decidí por la Paz y no  por la Guerra, cuando elegí la quedarme en la UN Spacy en lugar de la partir con la REF con Rick y contigo; luego, la guerra nos reuniría de nuevo allá en Tirol, pero me temo que estoy cansado. Se que quizá no tengo derecho a decirlo, pero tengo 7 hijas y una esposa y he trabajado años en este proyecto de liderar la Flota Colonizadora número 37. Sé que querías que lidere yo la misión de la UN Spacy a Sferis, pero el Comandante Breetai tenía otros planes; se hizo cargo del comando y me ordenó que siguiera con el plan de la Flota Colonizadora, y sinceramente, no tengo el deseo de discutir su orden esta vez. Miriya (que ahora se dedica, como sabes, a las leyes y a la política), también me dijo que embarcarme en otra guerra era estúpido e innecesario y que debía buscar nuevos horizontes en mi vida. Me han llegado noticias de cómo han tratado a los Haydonitas y creo sinceramente que puede irme tranquilo, que la REF y la UN Spacy queda en buenas manos. Apenas nos hayamos instalado en algún planeta, prometo comunicarme contigo y, si se puede y aún es necesario, volveré a aportar lo que pueda en esta nueva guerra, aunque confío en que ustedes podrán hacerlo sin mi. Dejo a dos de mis hijas contigo, por favor, te las recomiendo. Se que saben cuidarse y que tu haces lo imposible para minimizar las bajas siempre, asique tengo confianza, aunque por otro lado, ellas eligieron ese camino y ya no puedo cuidarlas como a bebés. Espero nos veamos pronto en circunstancias menos urgentes.
Atte.
Maximilian Sterling”

Poco después, la flota Colonizadora, más de 10 millones de personas en más de 500 naves, al menos 300 de ellas buques de guerra, partían del Sistema Solar, dejándolo un poco más vacío, pero no demasiado, ya que nuevas naves de guerra llegaban a cada momento. La máquina humana de destrucción se había puesto en movimiento una vez más.

domingo, 27 de octubre de 2013

PNJS 2 (Campaña)

Dra. Priscila Novari

Zina Pavlovena, Hija Mayor de la Comisario Pavlovena
 
Illary, Embajadora de Spheris.

domingo, 18 de agosto de 2013

Regalos de Navidad (Kate)

Estaba sentada pensativa mirando la computadora. Estaba claro que hoy no avanzaría mucho en el proyecto, porque la realidad es que mi mente estaba en otro lado. Ya habíamos relevado los VF-11 nuevos, parecían excelentes, así que salvo algunos chequeos de rutina y algunas reparaciones que había que hacer a las naves tras los incidentes de Australia, el grupo técnico contaba con una relativa tranquilidad. La nave estaba lista para partir, habíamos colocado el sistema que faltaba, y en estos días lo habíamos verificado hasta saber que quedo listo.
Pero mi mente seguía en otro lado. Repetía la escena mentalmente, al menos, dos o tres veces cada pocas horas. ¿Tendría que haberlo matado? ¿Y si lo entregaba? ¿Y si le pedía a Igor que lo sacara? No... Yo hubiera hecho lo mismo que él en su lugar. Pero me pesaba la muerte de Sean Phillips. Él era un maldito héroe del 15º Escuadrón. Y yo lo había matado. A un tipo que admiraba. Sabía que era lo mejor, sabía que de esta forma le estaba dando una nueva vida al proyecto de la Cruz al neutralizar, suponía yo, a uno de los líderes insurrectos. Pero él también tenía razón en varios de sus puntos. Lástima... lástima que su visión fuera tan pequeña. Y que hubiera olvidado parte del honor que caracterizaba a la Cruz.
Dejé el proyecto avanzando casi nada, el viaje al espacio me iba a dar tiempo para trabajar en él. Revisé la bandeja de correos... no tenía respuesta de Ed, ni de los por lo menos quince mails que le había mandado a Hank. Por Dios, que él estuviera bien. Era algo que me tenía muy preocupada. Hank era uno de los pocos amigos que me quedaban del pasado, y me rehusaba a pensar que estaba muerto.
La bandeja de salida me recordaba que ya había mandado un mail informándole a los técnicos que íbamos a jugar un Santa Claus secreto como dijo el Teniente Ono, pero entre nosotros el staff técnico. Era una buena forma de unir un poco a los muchachos, y les avisé que antes de partir haríamos un almuerzo entre todos, los que iban y los que quedaban. Quería que reine un buen clima. Así que, sin demasiado que hacer y sin ánimo para trabajar, me fui de compras.
El modelo de lentes negros para Mark ya me había llegado. Por suerte, pude incluir las pavadas que quería que tuviera: un led en el lente para desplegar información, el zoom y el equipamiento de visión nocturna. Era todo tan chiquito que costó enhebrar todo... esperaba que Mark no rompiera todo el día que tuviera que explicarle cómo funcionaba cada cosa.
Las espadas todavía no, pero llegarían. Pedí dos daishos. Uno era para mí, una katana hecha con los mejores materiales, trabajada de forma ancestral... y con la tecnología de punta de la UN Spacy. Ambas fundas contaban con una cruz, pero una era roja y amarilla y la otra era verde y azulada. Estoy segura que a él le van a encantar.
Compré para Ono esos modelos de los veritechs de la Cruz en metal. A Ono, creo, le iban a gustar. Así de paso aprendía las porquerías que teníamos en el pasado. Para Rand y Rook compré una biblioteca llena de clásicos: era la forma en la que les diría que se consigan un hogar. A ellos les encantaba viajar por todos lados, pero quería que tuvieran un lugar para ellos. Un lugar que llamaran hogar. A mi cuñada y a la hermosa de mi sobrina les compré ropa. Lilly iba a querer algo más, pero cómo no sé qué le gusta, opté por dejarle un puñado de billetes en la ropa.
Con Scott y Ariel seguí un principio similar al de Rook y Rand: les iba a regalar una Flor de la Vida de mi colección. No me quedaban muchas, por suerte el antídoto soviético había salvado a las pocas que tenía. Iba con un hermoso macetero para que instalaran en su hogar, que iba siendo hora de que tuvieran uno. A mi buen amigo Lancer le mandé una botella del mejor licor que pude comprar... nadie mejor que él iba a saber apreciarlo.
Para mis técnicos compré una botella de un buen vino para cada uno. También para varios de los pilotos: Paola, Maia, William, Zeddox, Pierce y otros con los que tenía un trato mayor. Y a mí Santa Secreto, que al final me tocó Danya Zaitseva, una de mis técnicas preferidas. Por suerte. Le compré una blusa muy elegante, no era una blusa que la hiciera ver mayor pero tampoco era de jovencita, así que iría genial. Y de regalo extra les daría unos días libres para que pudiera tomarse con el marido y la hija. Y le compré ropa a Ed y un peluche a su hijita, a la que todavía no conocía.
Y dejé el regalo final: un holopendiente. Sería para Vaz. Tenía tantas dudas de lo que iba a hacer, pero el otro día lo vi mal. Lo encendí:
Quiero que sepas que siempre que necesites algo, lo que sea, una sonrisa, un apoyo, un comentario, una idea, un abrazo, me lo digas. Sabe, Vassilij Nevsky, que yo siempre voy a estar a tu lado porque, la verdad sea dicha, yo siempre te voy a amar. -Y sonreí- No te olvides nunca de mí.
Era algo fuerte, pero yo necesitaba llegar a algo. Los últimos tiempos habían sido duros, muy extraños. No quería exigirlo, pero entre la decepción que me causó su rechazo inicial, su convicción de que yo lo había abandonado, mis sentimientos que habían vuelto a aflorar, porque la realidad es que él y yo nunca terminamos nuestra relación, y el hecho de vernos frecuentemente, hacían que yo necesitara saber dónde estaba parada. Necesitaba saber si podía esperarlo, si podía buscar otros horizontes para mi vida... si me necesitaba. Había sido la pareja más duradera de mi vida, la que me agarró en un período de madurez, una en la que había depositado muchísimas esperanzas en su momento y que había sido abruptamente cortada. Escribí una carta para él.
Hola Vaz. Quizás te estés preguntando el porqué del mensaje. Es la verdad, pura. Esos son mis sentimientos. Creo que todavía te amo y quisiera tener una nueva oportunidad a tu lado. Pero entiendo que pasaron muchos años entre nosotros, que no sos la misma persona y que estás con problemas personales. Aun así, quiero acercarme a vos, incluso aunque me toque salir lastimada. Y si no queres estar conmigo como tu pareja, espero que al menos me aceptes como tu amiga....
Tiré la carta a la basura. Me parecía demasiado "dulce" y... no sé, me dio la sensación de que no estaba planteando la relación de igual a igual. Tenía que reformular el holopendiente. Decir algo que sintetice lo que siento, no fuera demasiado abrumador, y se sintiera como algo que dijera "si vos queres". Estuve un rato largo pensando qué decir. Después de un tiempo, un sencillo registro vino a mi mente. Tenía que ser algo que quizás él chequeara cada tanto, no un mensaje de momento, sino algo atemporal.
Grabé un nuevo registro en el holopendiente:
Empecé mirando el registro y sonreí. En el caso de funcionar como recordatorio, tenía que dejarle una sonrisa alegre.
Vassilij Nevsky... Te amaré por siempre.
Ahí terminé la grabación. Era clichado pero directo. Revelaba mis sentimientos, era atemporal, si él no quería estar más conmigo, al menos que supiera lo que yo sentía. Empecé una nueva carta:
Feliz navidad, Vaz. Ojalá cuando quieras abrir tu corazón, dejes que yo sea quién abra la puerta.
Guardé las cosas. Se las daría en navidad. Y llegaría a saber dónde estaba parada.

El pasado que siempre regresa

Lucy

Que buena pileta que tiene mi casa... podría quedarme acá por horas... aunque debería ayudar a Albert a acomodar todo este quilombo... menos mal que es mi día libre. Un poco de distracción no me va a venir mal, no tengo ganas de acordarme que ayer Paola desapareció por ahí... ¿por qué me está empezando a afectar eso? A ver... es su vida no la mía...
Maldición, creo que eso es lo que me molesta.
Empecé a levantar botellas vacías del suelo y a ponerlas en bolsas de residuos, menos mal que nadie había vomitado en los sillones. Por cierto, ese desayuno me salió caro, pero mis hombres se lo merecen, hicimos una buena fiesta. Ono sí que sabe musicalizar...

Bueno, si me muero en la misión de reconocimiento al menos mi casa tuvo un buen estreno.

No me di cuenta de que había entrado Albert hasta que estuvo casi al lado mío.
-Señor...
-Ah! Albert! creo que desordenamos un poco la casa... pero no te preocupes, yo te ayudo. Me parece que me voy a encargar de ir a hacer las compras para llenar de nuevo la heladera.
-Como usted diga señor...- dijo mirando el desastre que había alrededor. Bueno, no se podía quejar, hasta ese momento ni había ido nunca a la casa. Además le pagaba bastante bien.
-¿Dónde habrá dejado Kate mis tarjetas...? ¡Ah! acá están...
-Señor, puede hacer el pedido y que se lo traigan...
-Mmmm prefiero salir un rato, necesito un poco de aire.
Linda estaba en el patio de atrás que había pedido específicamente que fuera bastante grande justamente para estacionarla ahí cuando iba a casa. Saqué el ciclón y lo encendí, agarré la campera de repuesto que tenía en el compartimento para guardar boludeces y me la puse, estaba algo fresco.
Llegué a los pocos minutos al centro de Macross City, podía llamarse igual pero no era en nada parecida a mi ciudad natal. Entré a una tienda de bebidas alcohólicas y empecé a mirar que había, tenían de todo, licores, cervezas, alguna bebida exótica de colores extraños... quizás me llevara alguna...
Al final fui a lo clásico, me llevé dos botellas, una de cerveza y otra de whisky y le dejé a la cajera el papel con lo que tenían que llevarme hasta casa, eran muchas cajas, ni en pedo las podía llevar en el ciclón.
A la vuelta no tomé la carretera, me metí por los barrios nuevos de la ciudad, había casas enormes como la mía pero también otras pequeñas, varias eran iguales y tenían jardines al frente bastante cuidados. La Tierra por fin se estaba volviendo a acomodar, después de tanta guerra... y esos malditos de la Cruz del Sur queriendo tirar atómicas... menos mal que la inglesita frenó una y Lucius, Zack y yo las demás... 
Eso me recordaba que todavía no había escrito el condenado reporte, Kate quería que no mencionara a la Cruz del Sur, pero cómo iba a poder ocultar esas atómicas... los almirantes no eran tan estúpidos... en fin, iba a tener que pedirle ayuda a Rick... después de todo los bajamos a todos, al menos a los que vimos, así que no debería haber mayores inconvenientes...

Frené en un negocio de plantas, por suerte era un negocio que tenía algunas plantas exóticas traídas de otros planetas. Le pedí la planta más exótica de las que tuviera y me dio una de la que no tenía idea de cuáles eran sus propiedades. Bueno, Kate ya las descubriría. Voy a tener que darle este regalo por anticipado, lo más probable es que se me muera la planta si intento cuidarla yo...
"Kate, tengo tu regalo de navidad, pero te lo tengo que dar anticipadamente. Avisame cuando despiertes que te lo llevo".

Eso me recordó que la joyería me había mandado un mail la semana pasada de que ya estaba lo que había encargado para Paola... no quedaba lejos de ahí...
La verdad era que los viejos no se equivocaban, ese joyero era de los buenos, el VF-4 de oro en miniatura tenía todos los detalles... Hasta el grabado estaba hecho con una linda tipografía.
"Llegamos, fuimos y volvimos juntos (fecha)"
Aunque la verdad ahora no sé si debería regalarle esto... Evidentemente ese día significó mucho más para mí que para ella... en fin, quizás Kate pueda decirme si es mejor que le regale otra cosa... Ella es mujer y debería entenderlas más que yo.
La realidad era que nunca había hecho regalos tan personalizados nunca... realmente esto me está afectando...
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Mi casa se veía genial desde lejos, posta que parecía una mansión de esas de los famosos. Casa y Albert me hacían sentir como un millonario a lo Batman ¿Qué habrá sido de mis comics? Ya ni me acuerdo que hice con ellos, probablemente los tiré todos cuando me fui en la Expedición Pionero...
Eso me recuerda que debería vender mi casa de Tirol, aunque por el momento me parece mejor que no, ya veré que hago con esa casa. Igual no era nada comparada a esta, era mucho más chica, con suerte para dos personas, y acá tenía habitaciones para fácil 20 personas... bueno, después de las fiestas como la de anoche no viene mal tener habitaciones extra.
Soy un boludo, no le compré nada a Max y a Rick... pero la verdad es que no tengo ni idea de qué regalarles para navidad... que jodido... ya sé, les voy a decir de ir a comer los tres a algún lado y yo invito. Espero que puedan hacerse un tiempo, hace bastante que no nos juntamos los tres... A Pierce debería regalarle algo también, y a los viejos obvio... A los viejos es fácil, los invito un día a tomar algo a algún bar copado. Y a Pierce, ni idea... por ahí le puedo preguntar a Paola, ella debe saber qué le gusta, después de todo estuvo como dos años saliendo con él... posta, o fueron muy cuidadosos o yo soy demasiado distraído... me parece que ambas. Además Pierce fue bastante cuidadoso como para no contarme qué había pasado entre ellos. Mejor dejémoslo ahí, no sé por qué pensé en eso de repente. Debe ser que tengo sueño...
Me fijé en el celular si tenía mensajes pero Kate debía estar bien dormida porque no me había respondido. Mejor, así podía dormir algo yo también. 
Cuando llegué a casa Albert ya estaba limpiando el living, obviamente era el lugar más desastroso de la casa. Dejé las únicas dos botellas que había llevado en el bar. 
Me estaba faltando el regalo de Zedox, ah... creo que ya sé... un juego de pesas, las va a necesitar si se está peleando con William. ¡Uh cierto! A William también le tendría que regalar algo... seguro le copan unos guantes de boxeo profesionales. Mejor compro algunos regalos extra porque seguro me estoy olvidando de alguien...
-Señor... señor...
-¡Ah! Albert, perdón, estaba pensando en qué carajo regalarle a mis amigos en navidad...
-Iba a decirle que la heladera sigue vacía...
-Van a traer las cosas en un rato, ya hice el pedido. Y van a venir también con las botellas para llenar de nuevo el bar. Yo me voy a dormir un rato, creo que el peso de la ancianidad ya se me está notando.
Albert no dijo nada, pero sonrió.
-Si usted está viejo, como estaré yo...
Me reí del comentario.
-No me siento viejo del todo, pero algunas cosas ya me hacen acordar que no tengo veinte años...
-No se preocupe, yo recibo a los proveedores.
-Gracias.
Subí las escaleras hasta mi habitación, interesante, todavía no la había estrenado así que esperaba que la cama fuera cómoda, seguramnte sí, porque me había costado una fortuna, nunca hay que escatimar en el precio de la cama.
Cuando abrí la puerta estaba con llave, me sorprendí, pero después pensé que el groso de Albert había cerrado para que nadie entrara a mi habitación. Ya sabía que varios de los que habían quebrado estaban durmiendo en otras habitaciones según lo que me informó. Por suerte siempre tengo otro juego de llaves para no quedarme encerrado si pierdo las otras. 
Cuando abrí la puerta vi que alguien estaba acostado en mi cama... era ¿¡Paola!? ¿Qué hace acá? ¿No se había ido con un flaco? Estaba bien tapada con las mantas, porque a pesar de estar prendida la calefacción hacía frío. Pensé que alguien iba a ser boxeado próximamente pero no parecía haber entrado nadie más a la habitación además de ella... (o sea, todo tenía un límite, en mi cama no). A ver, ¿Tenía otras muchas habitaciones de donde elegir y eligió justamente la mía? Sí, definitivamente no iba a morir en la misión de reconocimiento, iba a morir antes de un infarto causado por Paola...

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martes, 6 de agosto de 2013

El Futuro de la Cruz del Sur

Cuando Marie Crystal propuso al Alto Mando del Estado Mayor COnjunto de las Fuerzas de la Tierra el proyecto de reactivar el Ejército de la Cruz del Sur, solo 3 de los 16 miembros de éste (En realidad son 15 tras la suspensión del General Reinhard) se mostraron interesados. Al menos dos de ellos tienen que llevar adelante y apoyar el proyecto para que llegue a buen término, ya que son 3 los comandantes necesarios para encabezar el Alto Mando de tal fuerza, y la tercera sería Marie Crystal,  que sería ascendida a Teniente General para la tarea.



 Almirante Winston Bren
De 72 años, es un hombre de larga tradicion familiar militar y extensa y laureada carrera en las fuerzas del Gobierno Unido de la Tierra, aunque de bajísimo perfil considerando sus méritos personales. Inglés de nacimiento, era ya Comandante de la Flota de su Majestad Británica cuando se forman las fuerzas conjuntas del Gobierno unido, y siempre se ha mostrado como un firme defensor de posturas conservadoras en la que quizá fue la época de mayores cambios de la humanidad. Vinculado a lo que luego sería el Ejército de la Cruz del Sur desde los primeros momentos, nunca estuvo dispuesto a dejar su trabajo en las Fuerzas Robotech aún despues de que estas se escindieran de la UN Spacy, y tampoco nunca aprobó los métodos fascistas del Comando de Anatoli Leonard, pese a lo cual se quedó en la Tierra tras la partida de la Expedición Pionero como coordinador general de enlance entre la Cruz del Sur y las Fuerzas Robotech, y como comandante de la guarnición de la Estación Espacial Libertad, distinguiéndose en la defensa de esta contra el cerco de los Maestros Robotech donde su cuidada defensa posibilitó que la estación permaneciera a salvo pese a estar aislada hasta que las fuerzas de la Cruz del Sur lograron reestablecer el contacto. Tras la invasión Invid, resignó su puesto pese a que su estación no fue tomada por el enemigo y partió con las naves de los evacuados hacia donde estaba el grueso del ejército en el que él servía formalmente, las Fuerzas Expedicionarias Robotech. Allí, ingresó al Estado Mayor del ya Almirante Richard Hunter que comandó las Fuerzas Expedicionarias, pero al no ser un comandante de línea ni de Infantería de Marina, no le fue dado el puesto de segundo al mando de la segunda Operación Reclamación, lo que la dejó finalmente al mando del cuestionadísimo General Reinhart de la Infantería de Marina. Siempre tuvo un enfoque sumamente profesional de la guerra, y no guarda especial rencor por ninguno de los enemigos de la Tierra. Hasta la fecha permanece como miembro del Estado Mayor Conjunto de la Tierra, siendo el tercer oficial de más antiguedad de toda las Fuerzas de Defensa de la Tierra, superando la edad estándard de retiro y sin miras a pedir su baja pronto. Tras la propuesta de reactivar la Cruz del Sur, ha mostrado gran interés en el proyecto y ha ofrecido su experiencia y apoyo político al emprendimiento de la Brigadier General Marie Chrystal, aunque ha dejado claro puertas adentro a éste que no cederá en ningún punto de lo que él espera de dicho proyecto.
Bren es un típico representante del militar conservador que se apega a las tradiciones de disciplina y orden y, si bien fue siempre un defensor de un gobierno militar para la humanidad hasta que el "estado de guerra permanente" en el ésta que se encuentra hace 35 años termine, rechaza abiertamente los regímenes totalitarios y fue un feroz opositor a Anatoli Leonard. Siempre apoyó la idea básica de la Cruz del Sur, pero jamás pudo superar las diferencias irreconciliables que tenía con ella. Su relación con Marie Chrystal y con otros altos oficiales de la institución es muy cercana y siempre ha sido excelente, siendo el candidato más firme del alto mando a apoyar y liderar el proyecto de realistamiento de la fuerza. Su conocimiento de la burocracia militar y de la misma Cruz del Sur no tiene paralelo, y parece estar mejor informado de la actividad de la Fuerza Rebelde que ha tomado el nombre de este ejército que cualquiera de sus colegas. Hay quien dice que tiene una red de inteligencia paralela dentro del ejército que responde solamente a él, algo posible ya que en su carrera ha servido en casi todas las fuerzas existentes de una manera u otra, y una lista de todos y cada uno de los rebeldes, pero además, los planteos fascistoides de éstos y sus métodos violentos posiblemente le hagan pensar que purgándolos "limpiará" a la Cruz del Sur de la mala influencia de la gente como Leonard. Hay quienes esperan que las purgas, incluso, no se detengan en los rebeldes si Bren toma el cargo de Comandante de la Cruz del Sur. Todavía, sin embargo, no lo tiene, pero la mayoría de los oficiales leales de la antigua cruz del sur confían en él para limpiar el nombre y el honor de la institución; su apoyo al proyecto, el más sólido y el que cuenta con mayores recursos, depende directamente  de que no se hagan ningún tipo de consesiones a los rebeldes, se ejecute a los que ya cometieron crímenes y se tomen medidas en la nueva fuerza para evitar que vuelvan a suceder estas cosas. La lista de 20 culpables y 5 irredimibles  con él aumenta a 30 y 10, respectivamente, y dice tener y probablemente tiene, pruebas contra todos. Todo esto, a puertas adentro, porque si bien no tiene problemas en colaborar tanto con Sovieticos como con sus ex-colegas de la UN Spacy, se esfuerza por mostrar una imagen de fuerza de las castigas Fuerzas de la Tierra ante las otras entidades. Su mayor basa es usar el sentido del honor de los oficiales de la Cruz del Sur para tratar de que sean implaclables con los traidores, algo que en realidad no está lejos de la vocación original de aquella fuerza.  




General de Estado Mayor Aaron Twiggs

Es el segundo miembro más joven del Estado Mayor Conjunto de la Tierra (tercero, cuando Reinhart estaba en funciones), con 51 años, y un típico militar de escritorio Salido de la disuelta Fuerza de Defensa de la Tierra, una rama secundaria de las Fuerzas del Gobierno Unido basada en la antigua Guardia Nacional norteamericana, es decir, una cuasi-milicia profesional de tareas únicamente defensivas, cuyo status nunca quedó claro si era subordinado al comando de la Cruz del Sur  o las Fuerzas Expedicionarias Robotech, pero que estaban encargadas de las defensas de bases en la Tierra y en el Sistema solar, cuya actuación ante los Maestros Robotech fue en su momento poco menos que lamentable, pero que de todos modos prestaban servicios necesarios, sobre todo de logística y apoyo. Twiggs siempre fue eficiente oficial de logística e intendencia, pero también un trepador que trabajó para ascender por el método más seguro y menos comprometido posible tanto política como militarmente, siempre cuidándose de no verse envuelto ensituaciones turbias y demostrando un talento inusual para no estar allí en ninguna accións armada. Burócrata nato y soberbio, su trabajo es poco criticable pero nada envidiado y mucho menos respetado, en especial por los antiguos oficiales de la Cruz del Sur de los que intenta ponerse al mando. Tras la invasión Invid, fue primero secretario general del comandante a cargo de la Base Júpiter, y luego se hizo cargo del comando de ésta cuando su superior se retiró por motivos psiquiatricos. Desde ese puesto, su tarea en abastecer a las Fuerzas de resistencia de la Tierra fue destacable, y se sabe que tiene una larga relación de amistad con el actual presidente de la Tierra desde esa época. COnvirtió a la Base Júpiter en una eficiente máquina productiva que aún funciona con eficacia en la manufactura de muchos insumos necesarios para el ejército, aunque dejó su comando cuando la Expedición Pionero regresó, para sumarse al Estado Mayor conjunto. Es una persona simpática, afable y discreta y todos sus subordinados lo tienen en alta estima como una persona tolerante, que prefiere trabajar duro que echarle la culpa a otro por las fallas. Sin embargo, oculta muy mal su desprecio y odio por el Invid, al que considera una plaga galáctica similar a las langostas, y fue una de los que más se movieron para enjuiciar y condenar al General Reinhard, al que ha admitido en círculos privados que no le perdona el haber puesto a la humanidad en posicion de estar en deuda con "el Parásito", postura compartida por muchos oficiales, soldados y civiles, pero ninguno con tanto énfasis como él. Por sus ideas y por los años en que seguramente trabajó de manera conjunta con el mando soviético, hecho que no oculta, se lo considera una persona moderada en lo político que no intenta buscar conflictos donde no los hay, y aún menos con otras facciones humanas. También se sabe que tuvo una relacion profesional y de amistad con el ex-candidato a Presidente Lance Belmont, aunque se ha distanciado desde que éste tiene una relación con una Invid. Twiggs se cuida mucho de no mostrarestas ideas públicamente del mismo modo en que evita sistematicamente ser visto como oponente de nadie. En cambio, tiene una relacion tirante con el actual ministro de defensa, que lo considera "un warmonger que se hace pasar por trabajador esmerado"
Considerado como un "oficinista" en la acepción menos prestigiosa del término por la mayoría de los oficiales de la antigua Cruz del Sur, que lo recuerdan como un "Jefe de Depósitos", se interesó en el proyecto por ser una posible fuente de prestigio militar del que ahora carece. Twiggs es el mejor conectado políticamente de los tres Altos Oficiales interesados y parece dispuesto a utilizar ese capital de conecciones y manejo burocrático para situar bien a la futura Cruz del Sur dentro de las Fuerzas Terrestres, posiblemente porque cuanto mejor situadas estén serán para él una fuente de prestigio más firme. Se muestra sumamente tolerante con respecto a los rebeldes, habiendo incluso sugerido tímidamente una postura de "borrón y cuenta nueva" con respecto al tema, y como su proyecto, a diferencia del de Bren, involucra a a la Cruz del Sur como Fuerza Independiente separada de las Fuerzas RObotech, esto podria situarlo bien como líder, si no fuera por su pésima imagen entre los militares que sirven y sirvieron en el frente, y su probada incompetencia en cuestiones directamente militares lo hacen un candidato muy poco deseado al Comando. Sin embargo, su interés por el proyecto podria esfumarse si no obtiene un puesto en el Mando principal, ya que justamente busca cumplir un servicio de prestigio para completar su currículum. Su objetivo a largo plazo claramente es presidir el Alto Mando o convertirse en MInistro de Defensa, o quizá en presidente, y ve a la Cruz del Sur como una excelente vidriera para sus objetivos. Sin embargo, esta posicion meramente política hace sospechar que no se esforará demasiado ni comprometerá su prestigio en defender a los rebeldes, más allá de que su posicion personal sea la más suave, y los condenará si con eso puede ganar puntos en su carrera política, especialmente porque no comparte nada de sus ideas. Se teme también que sea poco sincero en sus promesas y que en su búsqueda de gloria comprometa a la nueva Cruz del Sur en situaciones para las que su talento militar no lo capacitan, aunque su capital politico y su habilidad para la logistica y la burocracia lo hacen atractivo en cierto sentido.





Teniente General Albert DeBoer
Antiguo oficial de la Cruz del Sur de la rama de Inteligencia, DeBoer era un enemigo político de Anatoli Leonard y como tal, algo reelegado durante el mando de éste. Su amplia experiencia y el hecho de haber combatido un tiempo en la resistencia contra el Invid antes de retirarse a la Base Marte como general le dan una firme posición entre los hombres de la futura fuerza, ya que como muchos soldados de a pie, pasó toda la ocupación en el SIstema solar. La mayoría, sin embargo, lo recuerda como un fascista de ideas similares a las de Leonard que sólo se oponía a él por una cuestión de supremacía. Ahora con 60 años es el miembro de más edad del Alto Mando que no posee un rango superior, en parte por su difícil carrera bajo el mando de Leonard. De los interesados en el proyecto, es el menos convencido y el que más dificultades encuentra, pero es el mejor conectado entre los mandos del ejército, incluso más que Bren, por haber permanecido en el sistema solar y a la vez funcionar como enlace con el ALto Mando de las Fuerzas Expedicionarias. De hecho, él y Bren tienen una larga trayectoria de trabajo conjunto y se respetan bastante mutuamente, pese a que tienen ideologías muy diferentes y su relación es meramente profesional. La posición de DeBoer en el servicio de inteligencia de la Cruz del Sur del cual ni Leonard pudo sacarlo le permitieron tejer una red de apoyo considerable, respaldada además por sus eficientes actuaciones al mando de las Fuerzas Especiales, que quedaron en el ojo del huracán cuando el Invid destruyó a las fuerzas de línea en tan poco tiempo. DeBoer tiene, sin embargo, ideas muy claras para acerca del papel de la Cruz del Sur como fuerza "del Orden", y siendo un declarado enemigo del régimen soviético, hasta podría tener puntos en común con los Rebeldes, y ha propuesto firmemente ser permisivo con ellos excepto con los que ya son criminales, y frenar una escalada represiva que pase a mayores. Sin embargo, Marie Crystal y su equipo tienen con el una relacion bastante fría; de todos los que se ofrecieron a apoyar el proyecto, es es que más ha tratado de modificar la idea original, y de algun modo su version de la Cruz del Sur se parece peligrosamente a la que Leonard proponía antes de tomar el poder mediante un golpe de estado en 2022. También parece dispuesto a hacer fracasar el proyecto si éste no se realiza según sus directivas. Su imagen es ampliamente conocida en los circulos de inteligencia, y seria el candidato más problemático ante las naciones "extrangeras", tanto la Unión Soviética como la UN Spacy que lo ve como un nuevo Leonard, en especial porque intenta que la Cruz del Sur sea una fuerza completamente independiente, y no ha ocultado su desagrado tanto por los "rojos" como por los "colonos". No siente especial amor por los alienigenas, pero tampoco parecen importarle demasiado.

lunes, 22 de abril de 2013

Después de la fiesta


 (Mark con cara de "no me gusta ponerme traje")

Año 2011. SDF-1

Hacía solo una semana que había empezado a practicar con los chicos del escudrón, eramos tres: Louise de veinte años, Nick de dieciocho y yo de dieciocho, aunque en realidad tenía quince, Rick y Roy habían logrado hacerme entrar con papeles falsos, o algo así, nunca me dijeron bien cómo hicieron, pero eso era lo de menos. Ese día fuimos los tres a tomar algo para festejar mi incorporación a la Fuerza. Aunque Roy se fue al toque persiguiendo a una morocha...
-¿Y cómo te están tratando estos primeros días en la milicia?
-Los primeros días un poco complicados... me tienen de acá para allá, pero el Teniente Giles es copado y me llevo bien con mis compañeros. Lo que no me copa mucho es estudiar el protocolo militar... 
En una tele estaban dando un video de la nueva Miss Macross, Lynn Minmay. 
"Este es mi sueño hecho realidad, muchas gracias a todos los que me siguieron y lo hicieron posible"
Rick miraba la pantalla, por un momento dejé de hablar porque sabía que no me iba a estar escuchando. Cuando dejaron de pasar el video y la entrevista le volví a hablar.
-Siempre te quedás embobado viéndola...
-Ah... ya está muy lejos, no es lo mismo que antes... ahora solo queda bancarse a la Comadreja...
-Comadreja, comadreja... ¿quién es la Comadreja?
A Rick le gustaba ponerle apodos a la gente en esas épocas...
-La Comandante Hayse.
Me morí de risa cuando me dijo quién era. 
-Pero está buena.
-Creo que te lleva un par de varios años...
-¿Y qué? Miralo a Roy, no lo puedo creer hace diez minutos que entramos y ya se está chamuyando a una chica... 
-Ah sí, Roy es así...
-Ojalá a mí me saldría hacer eso...
-¿Tenés a alguien en la mira y no es la Comadreja eh?
-Bueno sí... pero no tengo la facilidad de acercamiento que tiene nuestro amigo Roy... Podría pedirle algunos consejos...
-¿A Roy? Creeme si querés algo duradero con alguien mejor no le pidas consejos- dijo riéndose.
-Shhh dejame ver lo que hace "el maestro"
Roy se había acercado a una chica y ahora le estaba hablando algo al oído, la chica se reía como tonta.
Rick se había quedado mirando embobado la pantalla de la tele que ahora solo estaba mostrando a un periodista diciendo qué nuevos locales habían abierto en el sector 6... 
-Rick, Comadreja a las tres en punto.
Solo dijo:
-Por qué a mí...
-Buenas noches teniente Hunter, y usted debe ser la nueva incorporación.
Me miró como inspeccionándome, por un momento creí que sabía que yo no tenía el límite de edad requerido para entrar a la milicia, pero no me dijo nada de eso.
La Comandante había entrado con dos amigas que se estaban riendo igual que la chica que estaba con Roy.
-Cabo Spade, a sus órdenes comandante- dije siguiendo el poco protocolo militar que había logrado aprender en siete días.
-Veo que usted es más respetuoso que otras personas que vagan por esta nave...- y lo miró a Rick. Él no dijo nada, y justo en ese momento una de las amigas de la comandante le señaló a Roy y a la chica que se reía como tonta en la barra.
Apenas Roy vio que se le acercaban despachó a la chica y ella le hizo caso, sin decir nada. Era genial, ¿cómo podía dominarlas así? La chica pasó al lado nuestro y salió del bar. Roy se quedó charlando con la comandante y sus dos amigas pidieron un trago.
-Eso no puede estar bien...
-¿Por qué? ¿Qué pasa? ¿Me perdí de algo importante?
-Los rumores dicen que Roy estuvo saliendo con Claudia...
-¿La Teniente Comandante Grant? ¿Posta? 
-Sí, y es amiga íntima de la Comadreja...
-¿Deberíamos ayudarlo y sacárselas de encima?
-Nah, él sabe lo que hace, o no, pero bueno, mejor no nos metamos. Mejor decime quién es la chica esa que te gusta.
-Ahhh se llama Lucy, sus padres tienen un negocio cerca de mi casa. Salimos juntos a veces, pero nada más que eso... 
-Si te gusta deberías decírselo... No vas a querer que sea demasiado tarde cuando lo hagas.
Rick se había quedado pensando otra vez, seguro en Minmay.
-Bueno, ¿y por casa como andamos?
-¿Eh?
-Que me decís a mí pero ¿vos le dijiste a ella?
-Ya no tendría sentido hacerlo, ella ya eligió, su carrera es más importante. Su camino y el mío no son compatibles.
-Bueno, Lucy quiere estudiar para ser maestra, nuestros caminos tampoco son compatibles, eso no tiene nada que ver... Ya sé, vamos a prometer algo, la semana que viene volvemos a tomar una cerveza a este lugar, y vos me contás como te fue diciéndole a Minmay y yo te cuento como me fue con Lucy.
-Mmmmm no lo sé... lo voy a pensar...
-¡Dale! Tenemos que animarnos, vos mismo lo dijiste, ¡antes de que sea tarde! Nunca sabemos si en algún momento nos van a matar los aliens.
-No seas tan trágico tampoco...
-Bueno, entonces prometelo.
-Está bien, está bien, cuando te ponés así nadie te puede decir que no.
-Lo sé, soy genial, aunque no tanto como Roy.

*****

Al final nunca supe si Rick le había o no preguntado a Minmay, después de la muerte de Roy lo vi bastante poco, le habían asignado su escuadrón y parece que tenía mucho trabajo.
La muerte de Roy significó para todos que ninguno estaba exento de una rápida muerte, se había enfrentado a varios enemigos sí, pero nadie esperó que muriera de esa forma, ni tan pronto, era uno de los mejores pilotos, y había caído, eso significaba que cualquiera podía ser el próximo. 

Pensar que ahora la que lidera ese escuadrón es una hija de Max... pasó mucho tiempo desde ese día, realmente mucho tiempo... 

Miré la foto de Lucy que tenía en la cabina de Linda, me iba a llevar mi avión a la misión, y nadie me lo iba a impedir, sí, ya sabía que tenía que manejar esos aviones de mierda sin palancas, pero no me sentía seguro si no la llevaba. Esa nave me había acompañado desde siempre, jamás la había cambiado y no quería hacerlo.
Se la iba a dejar a Emilia, ella seguro la iba a cuidar. Si me llegaba a pasar algo en esa misión era mejor tener todo listo.

"Zedox, me olvidaba de algo, me voy a llevar a Linda a la misión, en caso de que los aliens cibernéticos me maten tenés que dejársela a Emilia. Y no me digas nada, nadie sabe nunca cuando se va a morir, mirá lo que le pasó al Comandante Focker. Yo por las dudas quiero tener todo listo."

La fiesta había sido un éxito, el incidente de Kate tomando su "licor de flor de la vida" no había pasado a mayores, por un momento pensé que la Comodoro nos iba a hacer pasar un mal momento pero no fue así, realmente no sé que sería de nuestro escuadrón si Kate se fuera. Además que seguro la termino extrañando. Menos mal que el teniente Ono me hizo el favor de llevarla a su casa, eso hizo que sumara algunos puntos porque venía con puntaje negativo.

El match en los videogames también salió bien, después de no sé cuanto tiempo Max y Mirilla se habían vuelto a hablar, aunque Paola se enojó conmigo porque la bajé primero, no sé por qué, yo debería enojarme más porque a Max no le gano ni en los fichines...

Emilia se pasó con su banda, hasta me gustó mucho más que la banda pro de su hermana y ese chico con anteojitos retro a lo Elton John. Justo cuando estaba tocando Emilia yo había sacado a Paola a bailar, y había dejado hablando a la ex pareja. Se fueron por separado cuando terminó la fiesta, pero igualmente, haber logrado que se volvieran a hablar había valido la pena el esfuerzo. Y Paola me había ayudado como le pedí... y fui un boludo porque ni la saludé cuando se fue... no sé que me pasó, seguramente estaba saludando a alguien más... quizás porque creía que se iba a quedar hasta el final conmigo, no lo sé...
Seguro Kate me caga a pedos...
Le mandé un mensaje y me dijo que estaba todo bien, ¿pero realmente sería así? Seguro que ni se avivó que la canción de Bon Jovi se la dediqué a ella...

"Tener cuidado, tener cuidado" ¿cuánto tiempo más iba a tener cuidado? Ya fue, la misión suicida de reconocimiento era la excusa perfecta para todo, tenía que adelantar algunos pasos en el plan B.
El domingo me llegó un mensaje de Paola que decía:
"El de Luke, el de Obi-Wan, el de Vader, el de Yoda o el de Anakin?"
Cómo no quererla... Le respondí: 
"El de Luke no estaría mal, es mi personaje favorito, pero ahora estoy en modo Obi-wan entrenando gente, pero también estoy viejo a lo Yoda... Soy muy buenito para el de Darth Vader y el de Anakin nahhhhhh.... me recuerda esas tres películas feas... me quedo con el de Luke"
No perdía nada con intentarlo...
Le mandé otro mensaje más que decia:
"Hoy voy a ir a ver mi nueva casa en Macross City ¿querés venir?"

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Planes

Llegué a eso de las siete a la base y me puse a trabajar. Max me había mandado un mensaje avisándome que ya tenía la nave que le había pedido. Tenía diez mil cosas para hacer pero ahora la prioridad eran los Solugi.
Es muy extraño que habiendo matado a miles de invids en este momento fueran mi prioridad...
El genocidio de los rusos y el posterior envenenamiento de la flor de la vida por parte de los Haydonitas estaban haciendo estragos entre los pocos invids que quedaban en la Tierra. De alguna forma yo no podía permitir eso... a pesar de lo que me habían hecho, de que habían matado a Ryan y a muchos, muchísimos más con él en Tyrol.

Habían evolucionado a una forma humana, vivían en la Tierra con nosotros y Ariel, la única Solugi que había conocido, nos había ayudado en todo lo que le habíamos preguntado. Sin mencionar que Scott la quería y yo siempre tenía que ayudar a mi gente, eso estaba fuera de toda discusión. Y ahora Scott era parte de mi grupo y yo lo iba a ayudar en lo que pudiera.
Además... ¿Qué es lo que nos diferencia de ellos a la larga? Nada, ellos quieren vivir, quieren tener un hogar y quieren paz, exactamente igual que nosotros.

La flor de la vida había sido comprometida, no podía llevarlas a la nave sin saber que no estaban contaminadas, pero no había manera de saber eso. Y si una sola que no estuviera sana pasaba a la nave... listo, todas contaminadas, las pocas que quedaban...
Maldición, tenía la nave y no la podía usar... El problema era el alimento que estaban consumiendo los Solugi, al estar envenenada la flor el alimento no era bueno y se estaban enfermando... Las flores que tenía Kate en su invernadero eran pocas, y no podíamos asegurar que la flor que encontráramos estuviera limpia, por lo que llevarlas a la nave no servía de nada.
Quería poner a trabajar a mi equipo científico en eso pero como me dijeron "asegurar la profilaxis de las plantas es  imposible". O sea, traducido a un idioma comprensible, no tenían idea de si era posible llevar las pocas plantas sanas a la nave y si había que clonarlas eso era demasiado presupuesto.

Hablar con Ariel era imposible porque estaba en Australia y no teníamos bases ahí, así que no tenía forma de comunicarme con ella. Kate no me respondía así que le dije a Zedox que me consiga el teléfono de Lancer y una vez más él hizo bien su trabajo y lo consiguió.
Lancer estaba tratando de reunir presupuesto para los invernaderos, pero sin demasiado éxito (tendría que haber aceptado ese puesto del franchute, estando en el gobierno le iba a hacer más fácil todo...). Le dije que tenía una nave que ponía a su dispocisión, y que tenía a mi equipo científico también si lo necesitaba... aunque parecían no entender nada de plantas invids...

Si hay algo que odio es sentir impotencia, pero lamentablemente no hay nada más que yo pueda hacer más que poner a disposición de Lancer y los Solugi la nave que Max había traído. Ni siquiera los que estaban en la nave iban a responder a nosotros, sino a la UN Spacy. Burocracia y más burocracia... no sé por qué de una vez no nos unimos a la UN Spacy y se dejan de joder...

Esperaba que los rusos pudieran tener más suerte, aunque tampoco esperaba demasiado de ellos, querer ayudar a los invids después de su genocidio no era algo lógico, aunque tampoco era lógico que yo quisiera ayudarlos después de haber matado miles de invids en la Guerra de Tyrol... a veces las cosas no son lógicas y hay que basarse en la intuición...

Una vez que arreglé todo con Lancer me dediqué a asuntos más mundanos pero también importantes. Tenía un documento de la inmobiliaria que se estaba encargando del papelerío que era mi casa nueva en Macross City. Esta era una misión de alto riesgo, y quería dejar todo terminado antes de irme, al menos el papelerío.
Si me iba a morir o no en esa misión no lo sabía, pero si pasaba era mejor dejar todo en orden. Un bajón morirse en una misión de reconocimiento, siempre me imaginé muriendo a lo grande, bajando alguna nave capital o algo así... Ojalá que Kate pueda hacer ese cañón que baja naves capitales, me gustaría ver a Linda con uno de esos antes de morirme.

Dejar todo listo para que empezaran la construcción de mi casa no era difícil, el tema legal era otra cosa, pero seguro que ahí Zedox me podía ayudar.

"Zedox, estoy construyendo una casa en Macross City, si no vuelvo de esta misión esa casa es para Paola. Encargate de los asuntos legales y cualquier cosa avisame. Si hay que firmar algo ya sabés que hacer".

Mark estás cambiado, hasta una casa te estás construyendo ¿no será mucho? Estas son las boludeces que hacés cuando te enamorás, siempre terminás haciendo cagadas y por lo general todo sale mal y al final quedás hecho mierda... ¿Por qué va a ser distinto esta vez?
El solo hecho de pensar en el plan C hace que me sienta como esa vez en la nave, vagando entre escombros después de la Primera Guerra. Creo que nunca le conté a nadie lo que sentí en ese momento y creo que nunca pensé que podía ser posible que me sintiera otra vez así. Pero eso solo va a pasar si decido poner en marcha el plan C... En realidad no es un plan, es una decisión, una decisión que espero no tener que tomar.
Creo que jamás me pregunté como sería mi vida sin Paola, justamente porque jamás creí que en algún momento iba a separarme de ella.
Fue muy raro volver a hablar de Lucy, ella nunca me había entendido pero siempre me había aceptado. Una parte mía se murió con ella, eso es obvio, lástima que haya sido la parte buena.
En cambio con Priscila todo había sido diferente, ella nunca me entendió y jamás lo aceptó. Y me dolió bastante que nos separemos, creo que jamás lo acepté, que ella me haya dejado a mí fue un duro golpe. Justamente después de eso empecé a tener más cuidado y traté de que las mujeres no se engancharan conmigo cuando yo sabía que no iba a engancharme con ellas...

Pero Paola es aún más diferente, ella me entiende más que nadie, sabe como soy y aún así me sigue dando bola, después de lo que le hice, de lo que la hice sufrir, no le importa. Y a pesar de todo lo que le hice me sigue queriendo. Mark, definitivamente no te la merecés.

"Necesito vacaciones ¿y si nos vamos a un planeta playa después de la misión?"

"No creo que nos den vacaciones por ahora Capitán, pero suena divertido"

Unas vacaciones en la playa con Paola... eso sí que me gustaría, pero no es nada probable, seguramente por eso no me dijo que no.

Ah... me llegó un currículum. Albert Stevens, 55 años, veinte años de experiencia, el sueldo seguramente será alto pero necesito a alguien que cuide la casa mientras no estoy y este señor parece de fiar... Le voy a decir que nos reunamos el sábado a la mañana. Le escribí un mail corto poniendo día, hora y lugar de encuentro. 

Todavía me faltaban cosas por arreglar... Bueno, mientras no volviera tenía que dejarle tareas a mis alumnos, podía dejar a alguno de los viejos a cargo de su entrenamiento. Era mejor que ninguno de mis muchachos se acercara mucho a Emilia, en especial Gerard.
Eso me recuerda que este mes todavía no armé la reunión mensual... y no sé cuando Trixia va a querer partir, así que mejor que sea hoy a la noche.

"Adolph, armá para hoy la reunión con el escuadrón."

¿Ya es mediodía? ¿Cómo se me puede pasar el tiempo tan rápido? Creo que estoy trabajando demasiado... Definitivamente necesito vacaciones.